¿Tiene sentido pagar un software para restaurantes todo el año? La nueva realidad del SaaS en hostelería
Durante años, la hostelería ha aceptado como algo normal que el software se contratara con permanencias, renovaciones automáticas o compromisos de doce meses. Pero el sector ha cambiado. Hoy existen restaurantes estacionales, chiringuitos, heladerías, food trucks, caterings y negocios itinerantes que necesitan tecnología, sí, pero no necesariamente durante todo el año. ¿Tiene sentido pagar un software cuando el restaurante está cerrado? En este artículo analizamos cómo está evolucionando el modelo SaaS y por qué la flexibilidad puede convertirse en uno de los principales factores de decisión para miles de hosteleros.
La hostelería ya no es igual que hace veinte años
Hablar de "un restaurante" es demasiado genérico.
Hoy conviven modelos de negocio completamente diferentes.
Unos trabajan doce meses.
Otros únicamente cuatro.
Algunos concentran toda su facturación en verano.
Otros solo funcionan durante campañas concretas.
Y muchos alternan periodos de apertura y cierre en función de la demanda.
Sin embargo, todavía encontramos proveedores tecnológicos que ofrecen exactamente el mismo contrato para todos.
¿Qué sentido tiene pagar cuando el local está cerrado?
Imaginemos un restaurante de playa.
Abre de junio a septiembre.
Necesita:
TPV.
Carta Digital.
Gestión de reservas.
Control de costes.
Durante esos cuatro meses.
Cuando termina la temporada baja la persiana.
¿Por qué debería seguir pagando ocho meses más?
La pregunta parece sencilla.
Pero durante años nadie la ha planteado.
El problema no es el precio
Muchos empresarios creen que la discusión gira alrededor del importe mensual.
En realidad no.
El debate gira alrededor del valor.
No importa pagar 30, 40 o 70 euros al mes.
Lo importante es pagar cuando realmente existe una necesidad.
El hostelero entiende perfectamente que un servicio tiene un coste.
Lo que cada vez entiende menos es pagar por algo que no está utilizando.
Los nuevos negocios necesitan nuevos modelos
La hostelería está evolucionando.
Cada vez encontramos más negocios como:
Food trucks.
Restaurantes pop-up.
Cocinas efímeras.
Empresas de catering.
Negocios de temporada.
Restaurantes ubicados en zonas turísticas.
Espacios gastronómicos que solo abren determinados días.
Todos comparten una característica.
Su necesidad tecnológica cambia durante el año.
¿Por qué el software debería permanecer inmóvil?
La permanencia no crea fidelidad
Existe una idea que durante mucho tiempo se ha dado por cierta.
"Si obligo al cliente a permanecer un año, aseguraré mis ingresos."
Quizá.
Pero eso no significa que el cliente esté satisfecho.
La verdadera fidelidad aparece cuando el hostelero decide seguir utilizando una herramienta porque le aporta valor.
No porque un contrato le impida marcharse.
La confianza no se firma.
Se construye.
El SaaS entra en una nueva etapa
Hace años la gran revolución consistió en dejar de comprar licencias.
Después llegaron las suscripciones.
Ahora estamos entrando en una tercera fase.
La flexibilidad.
El cliente ya no solo quiere pagar una cuota.
Quiere decidir cuándo empieza.
Cuándo pausa.
Y cuándo vuelve.
Exactamente igual que hace con muchos otros servicios digitales.
¿Qué ocurre cuando el proveedor confía en su producto?
Curiosamente, las empresas que más creen en el valor de su software suelen necesitar menos permanencias.
Porque saben que, si el producto funciona, el cliente volverá.
Y probablemente permanecerá muchos años.
No porque esté obligado.
Sino porque le resulta útil.
Un cambio de mentalidad
Durante décadas la relación entre proveedor y cliente estaba basada en el contrato.
Hoy comienza a basarse en la experiencia.
El hostelero quiere sentirse libre.
Quiere saber que puede adaptar sus costes al ritmo de su negocio.
Y espera que la tecnología comprenda esa realidad.
No al contrario.
La apuesta de Formahostel
En Formahostel llevamos tiempo defendiendo una idea muy sencilla:
El software debe adaptarse al restaurante.
No todos los negocios funcionan igual.
No todos necesitan las mismas herramientas durante el mismo tiempo.
Por eso nuestras soluciones pueden contratarse en planes abiertos, sin permanencias obligatorias.
Esta filosofía se aplica a productos como:
Porque entendemos que un restaurante debe pagar por el valor que recibe.
No por el tiempo que permanece cerrado.
El futuro pertenece a la flexibilidad
Los hosteleros ya no buscan únicamente funcionalidades.
Buscan proveedores que entiendan cómo funciona realmente su negocio.
Y eso implica comprender que existen temporadas, campañas, reformas, aperturas parciales y modelos de restauración completamente distintos.
El software del futuro no será el que imponga más condiciones.
Será el que mejor se adapte a cada restaurante.
Y probablemente esa sea la mayor revolución que vivirá el SaaS durante los próximos años.
Autor
Jordi Rosell Salvó, es profesor universitario, consultor gastronómico y CEO de Formahostel. Desde hace más de 25 años investiga la gestión económica y operativa de restaurantes, desarrollando el Método Jordi Rosell®, un modelo que integra dirección, tecnología y rentabilidad para ayudar a los empresarios a tomar mejores decisiones.